miércoles, 3 de febrero de 2016

Las 10 mejores películas de 2015 según Alejandro Rodera

Con la subjetividad al frente y tras dos semanas entrado el año nuevo para reflexionar, aunque ya tenía bastante clara mi selección, he compuesto mi lista de las diez mejores películas de 2015. Al igual que sucede en los premios, en los debates y en la salida de los propios cines, cada uno expresa un gusto, igual de respetable que el de los demás. Mucho, poco o absolutamente nada, según nos convenga. Y aferrándome a ese pensamiento de que la personalidad de cada uno define la selección anual, le he dedicado una mirada al pasado, a los pasados doce meses en concreto, para recopilar aquellas producciones que en mi opinión son lo más memorable de un año de estrenos en España algo más débil. 

Sobre todo, si lo comparamos con el potente 2014 y el protagonismo absoluto que siguen manteniendo en mi recuerdo el crecimiento de Mason y la candente voz de Samantha. Pero no hay año huérfano de obras maestras, y este no iba a ser menos. Con todo tipo de géneros alcanzando una calidad extraordinaria y, lo más importante, haciendo parpadear el piloto del pensamiento. Ese que a veces tratamos de poner en modo avión cuando entramos en el cine, pero siempre habrá películas que lo despierten a base de terremotos de emociones y tsunamis de entretenimiento. 

Sin más dilación, como aquí lo importante es la lista, estos son mis diez títulos favoritos estrenados en España. Afortunadamente por motivos muy diferentes.


10. Corazones de acero



La última película de David Ayer antes de ser beatizado o machacado por los fanáticos del mundo del cómic, que abarrotarán las salas en verano en el estreno de Escuadrón Suicida, nos mostró una cara diferente de la guerra. Visceral, emocionante y cruda. Nos encierra en un tanque con cinco fantásticos actores, que se compenetran sin fisuras, para profundizar en la necesidad de encontrar complicidad y apoyo en los momentos de mayor conflicto a nivel global y personal.


9. El puente de los espías



El hiperactivo Steven Spielberg aprovecha un gran guión, rematado por los hermanos Coen, para trasladar una de las historias reales más fascinantes del pasado siglo. Una historia de espías, en la que los espías quedan en segundo plano, ya que el rol protagónico queda reservado para un hombre con ambiciones de conciliación en uno de los momentos en el que mayor era la brecha entre los polos opuestos del mundo desarrollado. Spielberg explota de nuevo su característica capacidad de plasmar historias que irradian humanidad sin convertirse en productos panfletarios.


8. Yo, él y Raquel



Alfonso Gómez-Rejón logró dar el salto definitivo del mundo de las series, del que tanto provecho ha sacado, al del cine independiente. Tras imponerse por partida doble en la pasada edición del Festival de Sundance con esta cinta, que es un festival de sentimientos y una carta de amor al cine con personajes para el recuerdo y alejados de tanto tópico adolescente, no queda más que augurarle un futuro brillante en el séptimo arte. Al igual que sucedió con Las ventajas de ser un marginado, el hecho de que el guionista de la novela original firmara el guión es un importante punto a favor a la hora de ofrecer un trabajo sólido y que no defrauda.


7. Dheepan



Aunque es una de las Palmas de Oro que han pasado por los cines de manera más discreta, a pesar de haber sido elogiada por el jurado encabezado por los Coen, Dheepan es un trabajo muy interesante sobre el complicado proceso de integración en una cultura que rechaza a refugiados de manera sistemática. Sin presentar a su protagonista como un santo, nos metemos en su historia para acompañarle hasta un prodigioso final rodado con una habilidad hipnótica.


6. Kingsman: Servicio Secreto



El gamberro estilo de Matthew Vaughn, heredero ya superior a su maestro Guy Ritchie, llega a su máximo auge con Kingsman: Servicio Secreto. Conjugando la comedia elegante con la más destructiva, sin perder el toque que ha convertido a Mark Millar en uno de los grandes creadores del mundo del cómic de este siglo. Ver a Colin Firth repartiendo a diestro y siniestro y a Samuel L. Jackson interpretando uno de los mejores personajes de su carrera no tiene desperdicio.


5. Straight Outta Compton



La sinceridad inherente al rap fue la herramienta perfecta para darle alas a la denuncia social. Dándole poder a la palabra, al sentimiento y a la realidad. Esto queda captado en Straight Outta Compton, sin traicionar aquello que se quería transmitir en primera instancia, y los versos de N.W.A. son el hilo conductor perfecto para sellar una película sobresaliente. Un biopic que afortunadamente no huele a prefabricado.


4. Birdman o (la inesperada virtud de la ignorancia)



No es la mejor película de Iñárritu, pero sí un filme redondo que busca prevalecer mediante un humor muy atractivo y una expresión formal que capta la atención rápidamente, integrándonos irremediablemente en el teatro en el que sucede la acción. Nos encontramos ante un experimento que, aunque no sea un hito de la innovación, logró ser fiel a su planteamiento y hacernos testigos de primera fila de los días más tensos de una estrella en sus momentos de pena y de gloria.


3. Del revés (Inside Out)



El glorioso regreso de Pixar no iba a suceder con una de sus recientes secuelas, que hicieron que nos cuestionáramos dónde había quedado la originalidad del estudio. Pero cualquier duda se despeja con este entretenido y vital estudio de las emociones humanas, jugando con nuestra mente una vez más y haciendo que sus nuevos personajes pasen rápidamente a formar parte del imaginario más especial del cine, el que queda grabado junto a Woody y compañía.


2. Nightcrawler



Dentro de la etapa más interesante de la carrera de Jake Gyllenhaal quizá este sea su rol más impactante. Nos adentramos de lleno en el periodismo de buitres, viendo cómo se pasa de ver las cosas ante una pequeña pantalla a introducirse en un terreno muy cuestionable. En Nightcrawler todo encaja para crear una atmósfera de tensión que no se separa de su tenebroso protagonista, que desgraciadamente refleja el sensacionalismo que ha invadido los medios que deberían comunicar en vez de contaminar la actualidad.


1. Whiplash



Se estrenó el 16 de enero en nuestro país, y durante el resto de 2015 no vi una película que alcanzara la potencia de Whiplash, que compagina la comedia más agresiva con las ansias de llegar a tocar el Sol a sabiendas de las quemaduras que flagelaran por el destructivo camino hacia la victoria. Es directa y concisa, atrapa con los ensayos e interpretaciones musicales grabados magistralmente y la batalla, aunque en realidad se trate de sustento para ambos, entre los dos personajes principales modela una obra maestra que no pasa inadvertida ante nuestra vista. Ni ante el resto de nuestros sentidos.

Para acabar, no sería justo dejar en el olvido a otras películas que siguen paseando por mis neuronas y que las activaron en la sala de cine como si de una chispeante fiesta se tratase. Algo que cada vez es menos sencillo.

- Ant-Man.
- Truman.
- Un día perfecto.
- It Follows.
- Red Army.
- Macbeth.
- Lilting.
- El desafío (The Walk).
- Nuestro último verano en Escocia.
- Star Wars: El despertar de la fuerza.

Se podría decir que es un artículo en constante actualización, al menos en mi mente, porque siempre quedan joyas enterradas que se verán el futuro o se ve con nuevos ojos alguna de las ya valoradas, pero no tengo ninguna duda de que las películas que componen mi lista seguirán inspirando y emocionando a mucha gente con el paso de los años.

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