Título original:
ma ma
Año:
2015
Fecha de estreno:
11 de Septiembre de 2015
Duración:
110 min
País:
España
Director:
Julio Medem
Reparto:
Penélope Cruz, Luis Tosar, Asier Etxeandia, Teo Planell, Silvia Abascal, Mónica Sagrera, Àlex Brendemühl, Ciro Miró, Jon Kortajarena
Distribuidora:
eOne Films
Medem
siempre ha sido muy dado a ensoñaciones, casualidades y situaciones
rocambolescas en sus guiones, esto no es algo que nos deba extrañar
a estas alturas. Además, para esta ocasión se contiene bastante (lo
que no significa que no haya nada “salido de madre”) y se atreve
con un tema espinoso como es el cáncer de mama, sin tirar, en gran
medida, de lo sensiblero. Encima rescata para una producción patria
a Penélope Cruz, quien no trabajaba desde 2009 en tierras españolas
(en aquella ocasión al lado del director manchego, con quién sino),
que se convierte en uno de los grandes (y pocos) alicientes de la
película. Realmente el inicio, evocando a Los amantes del círculo
polar, parecía presagiar buenas sensaciones. Sensaciones que
nunca llegaron a cumplirse.
A
veces me da por pensar que un director, cuanto más de cine sabe
acaba jugando en su contra. Las filmografías están llenas de muchos
casos con inicios realmente prometedores y que luego se fueron
desinflando sin aportar gran cosa. De hecho, uno de estos directores
estrena hoy en España junto a la película que nos ocupa, ojalá
esta vez nos sorprenda. En el caso de Medem, la sensación es que ha
querido dotar a su película de unas ínfulas y pretensiones que se
acaban comiendo a la película en sí misma, por intentar dejar su
sello y que se le reconozca como “su trabajo”. Pretende acercarse
a lo real, lo mundano, la gente sencilla, pero a la vez crear un
cuento moral, jugar con lo fantasioso, rozar lo creíble y coquetear
con los bebés y corazones digitalizados. Excesos que le pasan
factura a la película.
La
trama parecer centrarse tanto en Magda (el personaje de Penélope
Cruz) que olvida justificar reacciones primordiales de los personajes
allegados a ella. En un momento su hijo pasa de preocuparse por la
ausencia del padre a acatar de buena gana y sin extrañeza que su
madre se junte con otro hombre, al que acaba de conocer,
prácticamente. A su vez, el personaje de Luis Tosar del que se
enamora Magda, pasa de perder a su hija y mujer en un accidente a,
días después, ya volcarse en cuerpo y alma a una nueva relación.
Detalles difíciles de asimilar para el espectador. Y si esto cuesta,
ya habría que poner muchísimo de nuestra parte para no ver ridículo
en los momentos cantantes del ginecólogo en plena consulta.
Detalles, muy almodovarianos quizás, pero que Medem no sabe conjugar
en la historia y echa por tierra la seriedad del asunto a tratar. Tampoco ayuda a la historia la repetición constante de conceptos, por ejemplo el de la niña Natasha. Acaba saturando.
Paradógicamente,
yo que siempre promulgo por aderezar los grandes dramas con toques de
humor, Medem se muestra más resuelto en el drama que en los ligeros
toques de humor que intenta aportar para quitar hierro. Incluso
Penélope parece desubicada cuando intenta sacar la risa al
espectador, se notan forzadas dichas acciones. Es
una pena que con un director solvente y tres actores destacados como
Cruz, Tosar y Etxeandia, el resultado acabe deje bastante que desear
por culpa de un guión que no sabe sacar lo mejor de sus personajes y
quedar enmarañados en una película ridícula y tirando a lo moñas.
Decepcionante podría ser el resumen.
4/10
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