
Elegida
el pasado 19 de octubre para inaugurar la 58º edición de la Seminci
de Valladolid, Todos queremos lo mejor para ella supone
la vuelta de Mar Coll tras su prometedor debut Tres días
con la familia. Recibida con
tímidos aplausos y cierto “desconcierto”, el mismo que traía
por título la película provisionalmente pero que al final cambió
al actual, su singularidad radica en los rasgos que ya se veían en
su anterior película, una frialdad y transparencia al tratar temas
familiares que en principio pueden dejar a más de uno fuera de la
trama, pero que si se hace un ejercicio de empatía y se conecta con
los personajes, se vislumbra que tras esa capa exterior, anida
multitud de matices vivos y ricos que hacen las delicias de
espectador más avispado.
Espléndida
Nora Navas, como reina de la función, aportando tanto el tomo
dramático como el cómico cuando Coll se lo requiere, haciendo de
este cuadro de sensaciones una tragicomedia de la vida. En este
aspecto, la banda sonora también ayuda a quitar hierro al asunto,
centrando sus acordes a subrayar los momentos más alocados en las
acciones de Geni.




