Las bandas sonoras de John
Williams han jugado un rol imprescindible en la implicación del público en
incontables producciones cinematográficas que pasaron de ser sobresalientes a
excepcionales con las inolvidables partituras del compositor neoyorkino. Pero
su obra no solo puede disfrutarse sentándose ante una pantalla, ya que cobra
vida por sí misma. Por lo tanto, tener la oportunidad de atender a un homenaje
a Williams en forma de concierto es una experiencia muy recomendable. Y si el
encargado de conducir a la orquesta es uno de los jóvenes talentos españoles
más consolidados tanto en el panorama nacional como en el internacional, las
razones para que se pongan los pelos de punta se disparan.
Lucas Vidal lideró esta
iniciativa el año pasado en el Teatro de la Zarzuela, acompañado por la
Barbieri Symphony Orchestra, y este año el equipo se reúne en el imponente Teatro
Real el día 25 de diciembre para llevar el espectáculo a un nuevo nivel. Vidal
dirige este concierto en su ciudad natal, en la que invierte parte de su tiempo
de trabajo, cuando no se encuentra en su estudio de la ciudad de Los Angeles,
su residencia desde hace unos años. El compositor de 31 años se ha asentado en
la industria de Hollywood, tras componer la banda sonora de filmes como Fast & Furious 6 o Tracers. A pesar de su éxito al otro
lado del océano, Vidal no se ha olvidado de su país de origen, ya que
recientemente ha firmado la música de Palmeras
en la nieve y Nadie quiere la noche,
por las que ha recibido sendas nominaciones a los premios Goya.
