
Tras la grata sorpresa que supusieron Los Vengadores, había
ganas de ver la tercera parte de Iron Man. Si bien la secuela
había dejado un poco que desear, dado que el enfoque había cambiado
hacia la pirotecnia y la sobrecarga de detalles y personajes, aún se
esperaba que el Tony Stark que nos conquistó en 2008 resurgiera con
fuerza.
Pues los ruegos han sido escuchados y se puede decir que el nivel de
Iron Man 3 se acerca más la primera que a su secuela (sin
llegar del todo a éste, y, desde luego, no al nivel de Los
Vengadores), siguiendo la estela del blockbuster ruidoso, pero
con una mejor historia, mejor villano, buenos detalles, y con cierta
chispa tanto en los personajes principales como en los secundarios.

En esta nueva entrega, Tony Stark deberá enfrentarse al misterioso
Mandarín, que descoloca su mundo personal, y deberá recurrir a su
instinto e ingenio apara salir airoso y proteger a sus más
allegados.