Han pasado un buen
puñado de semanas desde que Legión, la ficción de Noah Hawley (creador de
Fargo) sobre uno de los más poderosos mutantes de Marvel, puso fin a su primera
temporada y por lo tanto ya ha comenzado ese proceso mediante el cual hablar de
la serie se vuelve tema viejo. Sin embargo creo que vale la pena retomarla y
analizar punto por punto lo que esta gran serie es y significa en el panorama
de las ficciones sobre superhéroes, pues Legión viene a confirmarnos que no
hace falta rechazar la esencia misma del cómic (como la reciente Iron Fist de
Netflix), ni convertirse en una pedantería gigantesca e infumable (la Batman v
Superman de Zack Snyder), ni realizar una oda a la violencia gratuita sazonado
con pizcas de drama enlatado (la Logan de Mangold), para encontrar esos caminos
alternativos a lo mainstream; a veces la puesta y el riesgo formal lo es todo y
quienes trabajan en Legión lo han entendido a la perfección.
