Título original:
120 battements par minute
Año:
2017
Fecha de estreno:
19 de Enero de 2018
Duración:
143 min
País:
Francia
Director:
Robin Campillo
Reparto:
Nahuel Pérez Biscayart, Adèle Haenel, Yves Heck, Arnaud Valois,Emmanuel Ménard, Antoine Reinartz, François Rabette
Distribuidora:
Avalon
¿Una película sobre
el sida o una película sobre la vida política? Es interesante hacer el planteo
porque películas sobre ambos temas sobran, pero nunca parecen juntarse al ser
temas lo suficientemente tremendos como para acaparar ellos solos la atención.
Las películas políticas se han acostumbrado demasiado a tratar el fenómeno más
abstracto del poder y centrando su atención en la figura del político (pienso en
La Cordillera ahora mismo pero nos podríamos ir a la mismísima "All's The Kings Men"). Las películas sobre el sida, por su parte, caen en la trampa del sentimentalismo y la
auto-superación. Ambas tienen en común en que acostumbran a cultivar un individualismo que eclipsa o directamente oculta los fenomenos colectivos que se encuentran en sus bases, un individualismo típico del cine nortemaericano que se extiende incluso al cine de otras latitudes. Tenía que ser francesa la película que
buscara ese cambio de paradigma y nadie mejor que Robin Campillo, de larga
experiencia militante, para tratar ese complejo lugar en que lo privado se
vuelve político y lo político es eso tan básico para el ser humano como lo es
procurarse la supervivencia. La merecidísima ganadora del Gran Premio del
jurado en el último festival de Cannes tiene la virtud de ser una película absolutamente
coherente sobre la vida militante, la tragedia de la enfermedad y la felicidad
del amor y la libertad, con unas interpretaciones y unos personajes que no
dejan glándula lacrimal sana.



