Llegó el último episodio de Juego de Tronos y qué
capítulo, qué final. Ya sabemos que se trata de una serie en la que no te
puedes encariñar con ningún personaje pero el tremendo final deja helado a
cualquiera. El episodio toca todos los frentes, revelando algunas sorpresas y
dejando otras incógnitas para la próxima temporada. Si quieres leer el recap
anterior, clica aquí. ¡ALERTA SPOILERS!
La quinta temporada ha mantenido un nivel constante,
guiándonos de manera interesada hacia el punto muerto en el que ha dejado a los
espectadores en una situación de incertidumbre e intriga. Si recapitulamos, nos
daremos cuenta del contraste de los personajes al principio de la temporada y
al final de la misma. El mejor ejemplo sin duda es el de Cersei Lannister. Juego de Tronos continúa mostrándonos
que en la trama no hay nada seguro, aunque en nuestro interior tratemos de
inclinar la historia hacia una vertiente u otra. Nada es seguro, nada es
fiable, ni siquiera hay personajes intocables en la montaña rusa emocional
creada por George R. R. Martin en sus novelas. De tal forma que Ned Stark no lo
fue, tampoco lo son otros como Tyrion, Cersei o Jon.












