
Cuatro
años han pasado desde la primera adaptación al cine de los G.I.
Joe,
aquellos muñecos de acción, la competencia de las Barbie en el
sector masculino, que salieron a la luz de la mano de Hasbro en los
sesenta.
Esta
vez se encarga del proyecto Jon Chu, el cual su carrera estaba
bastante ligada a lo musical hasta ahora, con las películas Step
up
2 y 3 y el documental Never
say Never
de Justin Bieber, un, en teoría, inexperto en la materia, pero que
no peca de ello en absoluto.
Después
del retraso que supuso su conversión al 3D (estaba previsto su
estreno para el verano pasado), llega ahora a las carteleras G.I.
Joe: Venganza,
como si de un nuevo capítulo televisivo se tratara, ya que su
visionado podría ser totalmente independiente de la primera G.I.
Joe,
como una nueva misión. En ésta, nuestros fornidos guerreros
patrióticos deberán hacer frente, no sólo a su archienemigo Cobra
y su banda, sino también las amenazas y traiciones que llegan desde
su propio gobierno.