En 2007 Julie Delpy nos presentó '2 Días en París', una especie de sitcom sin risas grabadas (y, para un servidor, sin risas en absoluto) sobre una pareja que iba a visitar a los padres de la chica a París. Y muchos enredos, tópicos, gracietas sin gracia, mucho divagar aparentando decir cosas interesantes y mucho sexo, o al menos su idea, porque eso hace mucha gracia, claro está.
Ahora nos llega la secuela, o su 'blaxploitation', ya que viene a ser lo mismo pero con protagonista de color. Ahora tenemos a Chris Rock en vez de a Adam Goldberg (un acierto, las cosas como son), ahora es la familia de ella la que les visita a Nueva York, y se atenúa, muy levemente, lo grotesco de París (todos sabemos que los parisinos son unos salidorros, y Delpy como francesa más aún, al parecer) pero no escapamos de los tópicos, que, aunque se atisba que con intenciones de reírse de ellos, acaba nadando y sucumbiendo a ellos.